Perros insignia: Dani, el perro que cuidaba a los niños con cáncer

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El cáncer es, probablemente, la enfermedad de nuestra época. El deterioro físico, la soledad o la incertidumbre sobre la efectividad de los tratamientos son algunos de los factores que lo hacen especialmente duro. Dani fue una preciosa Beagle de EEUU que tuvo una relación muy estrecha con la enfermedad: primero como perro de terapia que acompañaba a enfermos de cáncer, y luego como paciente, ya que la sufrió en sus carnes. Esta es su inspiradora historia.

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El perro puede ser una ayuda muy importante para la terapia de los niños

Aquellos que han superado la enfermedad del cáncer coinciden en otorgarle gran importancia al estado anímico y la fuerza mental. El no venirse abajo es fundamental para salir victorioso de la batalla contra el cáncer. Sin embargo ¿cómo motivar a un niño canceroso, que apenas conoce el funcionamiento de la vida, para vencer a este mal?

Los perros son el mejor amigo del hombre, y también del niño, y la alegría que proporcionan pueden suponer un soplo de aire fresco tras un duro tratamiento de quimioterapia o durante un doloroso post operatorio. Hoy en el blog de Vitake os presentamos a Dani, un ‘perro insignia’ que animaba la vida de los niños con cáncer.

Los caprichos del destino quisieron que Dani, una amable Beagle, tuviera que pasar un tiempo con un niño llamado Joe, que padecía cáncer. Su dueña estaba saturada por el trabajo y a sabiendas de la enfermedad de su pequeño primito, decidió que Dani ocuparía mejor su tiempo haciéndole companía a Joe que en la soledad de su hogar.

A partir de ese momento y tras ver las excelentes capacidades de Dani como animal de compañía para personas enfermas, decidió apuntar a su perro a una Escuela de perros de terapia, en donde perfeccionaron sus aptitudes. Poco tiempo después, en 1994, Dani obtuvo su certificado. Consiguió excelentes puntuaciones en las pruebas de obediencia, tolerancia y como detector de enfermedades. Además aprendió varios trucos llamativos para hacer sonreír a los enfermos.am_79226_2384996_480-300x225

De amateur a profesional

En 1997 dio el salto al centro oncológico. Este ascenso llevaba consiguió nuevos hábitos como baños diarios que garantizaban la pulcritud del animal a la hora de ver a los niños. Hay que tener en cuenta que con la quimioterapia, el sistema inmunológico se ve muy debilitado y se corren muchos más riesgos a la hora de contraer enfermedades.

Posteriormente, Dani desarrolló un tipo de cáncer llamado mastocitoma en una de sus patas traseras. Lo superó tras recibir los durísimos tratamientos médicos propios del cáncer: cirugías invasivas, medicación con altos efectos secundarios, etc. Tras recuperarse, se convirtió en un perro de terapia mucho más empático con los niños ya que conocía de primera mano la dureza de la enfermedad.

Sin duda, Dani se ganó el cielo de los perros ayudando a los niños con cáncer a sobrellevar de la mejor manera posible la enfermedad y los tratamientos.

Os dejamos este vídeo interesante sobre el adiestramiento de perros de terapia:

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