Los perros y el estrés

Hoy en día nuestras vidas están ligadas al estrés: las prisas, el trabajo, la familia… Todas estas situaciones hacen nos cueste un gran esfuerzo adaptarnos y poderlas manejar. Cada uno de nosotros reaccionamos de manera distinta a las emociones: algunos ven cada situación como un reto, cuando otros pueden verlo como una situación difícil a la que deben enfrentarse. Lo mismo ocurre con nuestros compañeros caninos: los perros también viven y sienten estrés.

 

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Debemos tener en cuenta varias cuestiones en relación a los perros y el estrés:

¿Qué es el estrés? • ¿Por qué es necesario? • ¿Cómo identificarlo? • ¿Cuándo y en qué interfiere el estrés en la vida de nuestros perros?•

El estrés es una respuesta normal y natural del organismo a un cambio que es percibido como exigente. El cuerpo se prepara para huir, para luchar, para reaccionar a lo desconocido… pura supervivencia. Esto ocurre tanto a nivel físico como mental. Es un periodo corto, cuyo objetivo es resolver una situación concreta. Cuando hablamos de estrés con una connotación negativa, en realidad nos estamos refiriendo al “distrés”: una situación de estrés mantenida, en la que el gasto de energía es continuo, causando fatiga, cambios en el humor, irritabilidad, agotamiento, reactividad, incluso llegando a padecer enfermedades.

Es nuestra responsabilidad saber identificar el estado emocional de nuestros perros y saber manejar las diferentes situaciones, para poder ofrecerles una mayor estabilidad, dentro de la locura de vidas de las que les hacemos participes.

Los síntomas más comunes que muestran la mayoría de los perros suelen ser los siguientes:

-Ladridos y gruñidos frecuentes

-Moverse continuamente  perro-estrés-síntomas-240x300

-Rascarse

-Jadear

-Salivar en exceso

-Coger cosas con la boca

-Revolcarse

-Orinar o defecar con frecuencia

Cuando no prestamos la suficiente atención a estos síntomas, las conductas se agravan, y podremos encontrar problemas como alergias, vómitos, diarreas, conductas destructivas, reactividad y obsesiones. Algunos de los comportamientos que muestran el nivel de estrés de nuestros perros, suelen causar en lo propietarios irritabilidad, enfado e incluso en ciertas ocasiones vergüenza. Debemos entender que ninguno de estos comportamientos debe ser castigado, ya que tan solo son modos de gestionar el estrés. Debemos observar, qué les crea miedo o inseguridad, qué situaciones les superan, entender y ayudarles a gestionar; ser un referente de calma. Todo ello, ya que el estrés hace que la comunicación se vea interferida, y la información se tergiverse. Los perros de trabajo o perros que realizan disciplinas deportivas, tienen que enfrentarse a situaciones estresantes añadidas a su vida cotidiana. Debemos ser conscientes de ello, esto no es ningún problema, pero debemos hacer mayor hincapié en ayudarles a gestionarlo.

No debemos castigar los comportamientos derivados del estrés en los perros. Debemos observar, entender y ayudarles a gestionar: ser un referente de calma

Para ello, debemos trabajar con niveles de excitación gestionables, no sobreexcitarlos; tener en cuenta la edad del perro, no es lo mismo trabajar con perros adultos que con cachorros, debemos tener programas de trabajo que controlen los tiempos, la frustración, la motivación, la exigencia, y la entrega de recompensas. Jamás trabajaremos con correcciones y castigos, debemos respetar los momentos de descanso, y prestar mayor atención a la alimentación, ya que el gasto de energía es mayor que en resto de perros.

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En otra entrada del blog de Vitake, donde ofrecemos consejos para todo tipo de perros,  explicaremos formas de controlar los niveles de estrés dentro del juego y ejercicios que nos ayudan a gestionarlo.

Anna María Blanco | Educadora canina

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